28 de marzo de 2008
De la Escritura y sus Sinónimos Raros.
ilustrar a lo Luís XV libera la imaginación hacia espacios recónditos del lenguaje,
tippear como guionista de telenovela brasilera traducida en méxico da la ilusión de lo imposible finalmente alcanzado pero con la trampa de lo pasajero,
telegrafiar es totalmente aburrido a menos que estés tomando apuntes,
garrapatear desesperadamente se admite sólo en casos de extrema urgencia (como cuando te roban un beso y la clase te agota),
rotular los momentos del día puede llegar a ser peligroso debido a la alta probabilidad de caer en lo lacónico,
anotar es la función primaria de la creación del libro mayor o el paso previo a la literatura con ideas de mochila,
redactar o narrar son un nicho prácticamente exclusivo de los soliloquios y monólogos de la gente a la que las palabras no las llenan,
componer es una forma preciosa de la apología a la música e incluso a la poesía barata,
copiar es un ultraje a menos que se lo dediques al alma,
transcribir puede significar tanto transpirar letras como hurtar frases ajenas,
taggear o grafitear espacios públicos también se lo considera expresión de arte escrito impaciente y abarcador,
editar es el paso último de todo escritor inconforme,
flashear y chamuyar es una conducta totalmente aceptada en textos de carácter escolar o dialogados,
chatear o cartear es conversar por escrito,
mecanografiar te envuelve en un ruido incesante pero tan hermosamente necesario,
pronunciar todo aquello que no se puede escuchar,
bailar es escribir con los pies,
caligrafiar une al arte de los pinceles con el del texto y es una tarea tan difícil como pintoresca aunque nunca logré completar una oración de forma correcta,
mentir por escrito es cambiar un "¿qué?" por un "ke?",
trazar sortilegios quizá llegue a ser laberíntico y místicamente dulce,
frasear y filosofar vence todo aburrimiento y triunfa sobre los coloquios rutinarios,
manuscribir es el placer más grande del autor real,
declarar como sistema jurídico o hacerse el sabiondo,
titular quizá sea un bien clásico del noticiero o el dilema existencial de los escritores,
traducir un idioma o acordes sólo para sentirte un poco más vivo y más libre,
resumir vendría a ser lo mismo que doblar un papel para que nos entre en el bolsillo,
taquigrafiar era necesario en una época anterior a la grabadora portátil (a.k.a: mp3) pero si te gustan los acertijos bienvenido seas,
pintar con tinta o grafito el abecedario letra por letra,
crear y expresar lo que no ha sido ni creado ni expresado ni antes proclamado por tus propios labios,
hablar sin sonido y cantar sin voz,
gritar es escribir con mayúsculas y susurrar es escribir en cursiva,
exponer la desnudez de un párrafo hecho con tripas queriendo ser corazón,
improvisar algunas palabras sobre hojas de cualquier clase sin pensar en su consecuencia última,
firmar o rubricar o autografiar podría considerarse como el broche de oro y la bendición final frente a la adversidad de lanzar a los abismos del mundo y sus mentes tu conjunto de locuciones.
A todo esto, escribir es al escritor lo que es el agua al sediento:
hermosamente necesario.
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1 comentario:
Me encantó la diversidad redactiva (si, me gusta inventar palabras).
Seguiré pasado. Digo, pasaré seguido.
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