23 de marzo de 2011

23 de Marzo: Gajes de la independencia

Por si no se habían percatado, lectores ocasionales o conocidos, planté bandera celeste y blanca de la Independencia y el 1ro de Marzo será conmemorado por los subsiguientes años como el aniversario de ese hecho trascendental, histórico, geográfico, personal.
Para los futuros registros, quiero documentar algunos hechos que probablemente olvide rápidamente:

- Lo mejor: después de untar una galletita con la mermelada de damasco PUEDO lamer la cuchara todas las veces que quiera, nadie espera que la devuelva intacta para no contagiarse de los muchos microbios que contiene mi saliva.
- Descubrir que tengo un vecino increíblemente rompe-bolas que llamaba al pobre portero cada cinco minutos cuando estaba agujereando la pared para poner una super biblioteca hermosa en el comedor. Tener a todos los porteros del edificio de mi lado por haber sido amable con ellos.
- Comprar un pela-papas nuevo. Estrenarlo con las batatas y casi rebanarme media mano.
- Comprar una cuchilla nueva. Estrenarla con las susodichas batatas y casi cortarme medio dedo (fue un tajito leve de nada).
- Descubrir que el codo te puede llegar a doler por la fuerza que hay que hacer para cortar las putas batatas. La cena fue deliciosa.
- Descubrir que el botón del baño está zafado al verlo caer directamente en el inodoro. Dos veces.
- Detestar el eco que hace mi risita en las paredes todavía vacías.
- Ayer cené a las dos de la mañana mirando una película en la computadora. Repetí la cena a las dos y media, esta vez medio llorando por la película. Todo enlatado: atún y arvejas.
- Gastar más plata en una mostaza dulce (que podría tranquilamente haber fabricado yo) que en la leche. Culpo a los supermercados y ese ánimo de ceguera que transmiten las góndolas rebosantes.
- Bailar en piyama a las cuatro de la mañana en el medio del living-comedor, con los ojos cerrados y una mano en el aire, lavándome los dientes con la otra. Era una canción de los Smashing Pumpkins.
[Además, como nota aparte, redescubrir a los Smashing Pumpkins a los veinte es como volver a nacer. O a los años noventa, que es como lo mismo].
- Tener que recordarle a mi viejo que DEBE llamarme antes de venir y tocar el timbre. Todo el tema de los padres es bastante interesante de por sí, pero no soy yo la que puede dar ese punto de vista.
- Volver un día a mi antigua habitación, oler la casa como siempre y sentir que pasaron años (cuando sólo fueron dos semanas).
- Lavar todos los días el mismo plato, la misma taza, los  mismo cubiertos, el mismo vaso, la misma sartén. Acordarme de mi mejor amiga al hacerlo; me alegro de haber aprendido eso de ella.
- Encontrarme en el ascensor con el, aparentemente, único chico lindo del edificio. Bajar unos diez pisos con él y no ser capaz de decir absolutamente nada. Creo que es más chico que yo, igual. Tampoco tengo intención de hacerme amiga de los vecinos, y detesto la charla de ascensor (como el clima y sus variantes).
- Tenerle miedo al calefón. Posta, ¿a quién se le ocurre hacerlos tan incómodos?
- Sigo detestando tener que barrer. De hecho, no lo hice. Pero, felizmente, ¡el piso no está sucio!
- Prácticamente inundar el baño para lavar hasta los azulejos de las paredes.
- Escuchar en el medio de la noche cómo suenan las manecillas del reloj del comedor.
- Sonreír como tonta al terminar de acomodar los libros en la biblioteca.
- Tomar los primeros mates en una taza (porque aún no había traído el matecito), a las 9 de la mañana del día después de quedarme a dormir por primera vez, sentada en frente de la ventana, con un viento fresquito que me traía el aroma rico a lavanda de la planta comprada el sábado anterior, escuchando como la ciudad se despertaba, respiraba y se movía con brío. El sol tibio, al igual que el agua del mate. Luego poner un poco de música tranquila, y simplemente quedarse ahí. Simplemente, quedarse. Eso era todo.

3 comentarios:

Julieta Marino dijo...

es tan lindo la sensación que tuve al leerlo :)
estoy orgullosa de vos, amiga (L)

El loro de la casa dijo...

Que bueno! jajaja
me encantó leerlo Claveluz! ;)
que sigas así!

Bobby dijo...

Muy fresco.

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