14 de marzo de 2008

Paradoja.

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¡Qué bueno!
Que al final nada salió como esperabas, que no todo pasó como soñabas, que no todo caminó, que la vida te haya puesto tantas trabas, que no fuera fácil alcanzar tus metas, que no todo se te dio.
Si no nunca hubieras conocido toda la fuerza que tienes contigo y de lo que eres capaz.

¡Qué bueno!
Que el amor tomara tantas lágrimas, que descubras con dolor cuanto te falta para entender lo que es amar, que la muerte fuera parte de tu vida, que supieras donde tienes tus heridas, y cómo está tu corazón.
Si no nunca hubieras entendido que ser débil no es ningún motivo para que no seas feliz.

¡Qué bueno!
Que con Dios tuviste tus peleas, que te fallaron los que son Iglesia, que tu Fe fuego pasó, que caíste hasta tocar el fondo, que descubres al final de todo que eres humano como yo.
Porque ahora sabes que mejor es no juzgar, que frente a Dios nunca nos servirá un disfraz para recibir su amor.

¡Qué bueno!
Que al final de sumas y de restas, la paradoja que es la vida nuestra: Se nos
permitió vivir.
¡Qué bueno!

........Martín Valverde.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Una paradoja podria ser una disonancia cognitiva,jajjaja.

No importa nati, la verdad que me llego mucho el escrito, no se si es la hora o porque estoy muy cansado. Pero bueno, hay algo que me llego.

Nunca dejes de escribir señorita amante de las les pauls.

Cuidese mucho

Guillermo

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