En mi vida los cortes de pelo fueron pocos (me refiero a cambiar de estilo).
Cuando estaba en primer o segundo grado (ya ni me acuerdo) mamá me cortó un carre con flequillo recto. No me quedaba mal, pero sí que acostumbrarse costó.
Al terminar tercer año, en mis idiotas y bellos dieciseis, me hice un fleco recto-cheto. No que fuera cheta (nunca lo fui, a lo sumo un elegante sport, casual, no sé; pero que viva el jean con remera), y a pesar de que no parecía yo, me quedaba bonito. Adquirí sobrenombres como "fleco rebelde", "aflequillada", "cheta", "ojiverdeconfleco", etc. Una época divertida y con pelos en los ojos. Cuando me canse de no ver, vincha y a esperar. Para casi fines del 2007 lo volvía a tener normal.
Normal significa largo, en punta, algo rebajado y sin peinados locos en lo que a mí historia capilar respecta. Por eso, hace dos días, plante (más bien podé) la revolución.
Me corté el pelo y me queda bien. Raro, es un cambio importante. Está cortito, no llega a los hombros (es un carre), y mis amigos dicen que me hace más chica, mientras que mis viejos opinan que me hace más grande, y nadie decide nada. Empezó con un ya fue bastante interesante, un experimento a largo plazo. No sé por qué lo hice... bueno, en realidad si, pero no es fácil de explicar.
Supongo que quería exteriorizar de alguna manera el fin de la secundaría y todo lo que venía por añadidura a eso. Las definiciones de mi vida.
Quizá quise decir: todo acaba, ahora a empezar de nuevo. Qué sé yo.
Por otro lado las puntas ya estaban hechas bolsa, secas, florecidas y más claras.
En fin, cuestión que ahora es mirarse al espejo y jugar a descubrirse.
1 comentario:
Para mi te queda mas chica, pero sabes que me gusta como te quedo el pelo.
Yo siempre cambio de estilo, pero realmente cuando es necesario los hago radical.
Significan tambien para mi un cambio, de vida o de etapa, aunque pensandolo bien capaz que es simple rebeldía.
Besos Nati
Te quiero mucho
Seeya
Guillermo
Publicar un comentario